jueves 5 de marzo de 2009

Redes de apoyo entre mujeres


(...)
Otra figura que en la actualidad me parece fundamental es la “doula”. Hay “doulas” preparadas para acompañar a las parturientas y otras especialmente entrenadas para seguir el proceso puerperal. La “doula” interpreta la “experiencia interior” de cada madre, avalando todos los cambios invisibles, y traduciendo al lenguaje corriente la realidad del puerperio. No se trata de ayudar con el bebé, ni de ofrecer buenos consejos, sino de acompañar la zambullida al universo sutil e invisible del recién nacido. Su principal función es la de maternar a la madre para que entonces pueda maternar a su hijo.
Las “doulas” tienen una función para ejercer, nombrando cada sentimiento “absurdo”, desproporcionado o incomprensible de la madre reciente. Personalmente, espero que el oficio de “doula” ingrese en el inconsciente colectivo femenino. Que las mujeres “sepamos” durante y después de parir que merecemos naturalmente llamar y solicitar una “doula” a domicilio, para que nos abra las puertas a los Misterios de la Maternidad. Porque a partir de cada madre puérpera que se encuentra a sí misma, el mundo entero se encuentra. Cada “doula” que asiste a una puérpera, se sana a sí misma y sana a todas las mujeres. Cada palabra de apoyo, es una palabra de paz y de bienvenida al niño. Las “doulas” nos incitan a que confiemos en nuestras elecciones, decidiendo según nuestras más íntimas creencias. Ellas nos recuerdan que somos merecedoras de todos los cuidados, porque de ello depende el futuro.

Laura Gutman

lunes 16 de febrero de 2009

XERRADA PART I CRIANÇA NATURAL A OLOT



Con motivo de la celebración del 8 de marzo "dia de la mujer trabajadora", la CNT-AIT de Olot organiza la charla :
"Parto y crianza natural " que contará con la presencia de las matronas Marta Figueras y Marga Franch (del Hospital Sant Jaume de Olot) y la doula Judit Torres (Girona).
Esperando que sea un punto de encuentro, debate e información, y nos ayude a compartir experiencias os esperamos a tod@s

Sábado 7 de marzo a les 16.30 h
en la sala de actos del Institut Municipal de Promoció de la Ciutat (IMPC) C/Tomàs Lorenzana, 15 OLOT

viernes 13 de febrero de 2009

LA REVOLUCIÓN DE LAS MADRES


La revolución nuestra de cada día.

La nuestra es una revolución silenciosa, amorosa y pacífica. Es una revolución doméstica, en el sentido más sublime del término. Es un cambio cotidiano, permanente, cariñoso, tierno y compartido.

Hacemos la revolución cada mañana cuando despertamos sudando envueltas en el cuerpo del niño pequeño. Cuando la divinidad femenina se hace presente a través del alimento que ofrecemos. Cuando organizamos los rituales familiares de comida, baño, limpieza, orden, palabras, explicaciones, verdades nombradas, diálogos abiertos, comprensiones compartidas y sueños soñados. Cuando somos anfitrionas de las celebraciones. Cuando cada día compartido y cada noche de descanso hacen parte de la nutrición afectiva. Cuando brindamos porque estamos vivos. Cuando el poder susurrante del agua nos adormece, y el poder hipnótico del fuego nos vitaliza.

Las madres hacemos la revolución cuando recuperamos nuestros rituales ancestrales, cuando defendemos los espacios íntimos, cuando hacemos silencio, cuando recordamos que somos la Tierra y que somos el Cosmos. Cambiamos el mundo cuando conservamos el valor sagrado que tienen los pequeños actos de intercambio humano.

La revolución de las madres acontece cuando nos dejamos fluir por la energía de las trece lunas de cada año. Cuando nutrimos, alimentamos, sanamos, atendemos, esperamos y estamos abiertas y receptivas para con los demás.

No importa que hayamos tenido vidas difíciles. Cada día es una nueva oportunidad para mirar a un niño, y saber que está deseoso de alimentarse con nuestra sustancia materna. Tampoco importa si se trata de un hijo propio o un hijo ajeno, porque ellos siempre permanecerán receptivos a los cuidados amorosos. Todos los niños saben que existe un ámbito generoso y caliente latiendo en el corazón de cada madre, potencialmente útil y nutritivo para ellos.

Laura Gutman - Fragmento de "La revolución de las madres"

miércoles 8 de octubre de 2008

Tristany y su maravillosa llegada al mundo


Ya tenemos a Tristany con nosotros. Nació el domingo a las 9 y media de la noche, en casa, con el único instrumento del amor immenso de sus padres y el acompañamiento increíble de Carme, la comadrona. Al cabo de poco llegó su hermanito Unax y pudieron conocerse. Ha sido la experiencia más mágica de nuestras vidas, gracias mi amor por este regalo increíble y bienvenido al mundo!

REVISTA CRIAR (asociación criar con el corazón)

miércoles 24 de septiembre de 2008

¿Cuánto nos queda por aprender? (o re-aprender)


La preciosa imagen del día. A esta monita, nadie le ha tenido que enseñar nada, ni rectificar la postura ni decirle que el bebé necesita contacto físico continuado, le sale instintivo porque nadie le ha dormido el instinto... Ver a este bebé acariciar a su madre, agarrarse con fuerza con sus pequeñas manitas y buscar la teta tranquilamente, con la tranquilidad que da saberse protegido y amado, ha sido MÁGICO, así que tenía que hacerles mención especial en el blog, porque verles ha sido un regalo.

sábado 20 de septiembre de 2008

Igual dignidad...



"en la interacción entre adultos y niños, el comportamiento que consideramos moral, puede ser poco ético"

Jesper Juul " su hijo,una persona competente"

martes 16 de septiembre de 2008

Pere Enguix: "Los médicos hemos expropiado el poder de la vida, que lo tienen las mujeres"


Cuesta creer que a este médico raramente humilde, especializado en devolver a las mujeres los derechos que la sociedad les niega, se le conociera más por los abortos que por los nacimientos a los que ha dedicado su vida. Pero era lo más fácil. Y también lo más injusto.

Ángeles Cáceres, Alicante
-El Gobierno piensa abordar la modificación de la ley del aborto y eutanasia. Pronúnciese sobre el tema.
-En definitiva es el derecho a decidir, y ahí ni Dios se me antepone; y menos, los políticos. Yo voy a decidir cuándo y cómo voy a morir, y voy a permitir a mis semejantes que tengan los mismos derechos. Y en el tema del aborto y del nacimiento exactamente igual: las mujeres son absolutamente autónomas para decidir.
-¿Qué piensa de los plazos?
-Que es interesante un plazo corto para la elección, para que la reacción sea rápida y con menos problemas; pero que den posibilidades hasta las 22/23 semanas para que un malformado se pueda abortar, o para una violación con daño psicológico importante. Realmente sería la aplicación legal de los tres preceptos actuales, que no se cumplen para nada. La normalidad social se ha alcanzado perfectamente, no hay ningún problema de aborto en España desde hace veinte años; no hay ni una muerte, cuando en el 78, cuando a mí me encarcelaron, había 200.000 abortos y era la primera causa de muerte de mujeres en edad fértil, como sigue siéndolo en cualquier país en que el aborto sea clandestino. Cambiamos libertad por muertes de mujeres, y eso no tiene ninguna posibilidad de comparación.
-Lo encasillaron como abortista, ¿cómo se soporta eso?
-Por la recompensa personal de cada día. Pasé diez años en libertad provisional, estuve dos veces en la cárcel y al final me declararon inocente: no fui indultado sino absuelto. Pero me jodieron la vida. Esos años han definido mi vida de forma determinante pero siempre he tenido la compensación de mi otra faceta, lo positivo y lo negativo, el yin y el yang, el nacimiento y el aborto. La libertad de la mujer como opción básica. Y cuando una mujer quiere parir con sus propios medios, que es lo que hemos expropiado los médicos, yo estoy ahí para posibilitárselo.
-Hábleme del parto natural.
-Hemos expropiado el poder de la vida, que lo tienen las mujeres de siempre. Hemos medicalizado el proceso reproductivo y hacemos del ser mujer enfermedad, la tipificamos desde la primera regla hasta la menopausia. Las mujeres han sido magníficas clientes para los médicos, sumisas y obedientes; afortunadamente algunas se rebelan, alteran el orden buscando su autonomía personal en el momento del nacimiento. Nosotros modificamos el ambiente; en vez de quirúrgico lo hacemos doméstico con una bañera, sofás, una cama ligera, almohadones, música, penumbraÉ Un parto es un acto familiar, por tanto debe estar completa la familia. Integramos a los niños y al padre cuando están, a quien la mujer quiera; nosotros nos retiramos a un segundo plano vigilando las posibilidades de riesgo y si hace falta intervenimos.
-Se acaba de publicar que la píldora post coital habría evitado hasta la mitad de abortos en los últimos seis años.
-Sí. Pero vayamos un poquito más adelante: la concepción de una sexualidad diferente llevaría a evitar el 100% de abortos. Porque ha habido una maldita confusión entre nuestra era cristiana, que lo único permitido era follar en el matrimonio, y de ahí lo hemos amplificado, cuando el derecho al placer es universal y lo producen dos personas, o cinco, o una orquesta sinfónica cuando todos están de acuerdo. Yo no consiento que se me defina por mi sexualidad porque no soy ni homosexual ni heterosexual, soy omnisexual: todo lo que me produce placer es sagrado.
-Aunque usted va por su lado, opine sobre la Sanidad pública española y en concreto la de la Comunitat Valenciana.
-Pienso que todavía es de las mejores sanidades públicas del mundo, en cuanto a la cobertura. Pero está mal dotada económicamente y los médicos están trabajando contra corriente, con muchísima presión y con pocas posibilidades de hacerlo bien. No obstante, la Medicina en general es muy coactiva; los recursos de curación los tiene cada quién en su propio organismo, los médicos solamente debemos rescatar esa posibilidad de curación. Yo reniego y abomino de la gente que cura a la gente, porque eso es Dios, y Dios en mi profesión yo todavía no lo he visto. Yo no he curado a nadie, nunca; quizá haya aconsejado a alguien que siguiendo mis consejos haya logrado una mejoría, pero yo no tengo el poder de curar; sólo el de comunicar por mi experiencia una serie de elementos para mejorar a la gente. La Medicina en general es excesivamente directivista, impositiva, coaccionante; el hecho de que tú te sientes aquí como paciente me obliga a darte un diagnóstico sea cierto o no lo sea, es lo que tú esperas. Y a lo peor me equivoco.
-Pues por ahí van los médicos ortodoxos: ellos son los sabios, ellos son los que deciden.
Mal decidido. Eso es muy peligroso, es jugar a Dios.
-Hoy la Medicina saca al terminal de su entorno, lo aisla enchufado a un gotero, oculta la muerte. ¿Usted actuaría así?
-Yo el problema me lo planteo a nivel personal e ideológico, actualmente a nivel profesional no tengo contacto con pacientes terminales. Afortunadamente elegí el momento del nacimiento y no el de la muerte porque tengo preferencias. Pero yo pienso que tenemos que aceptar la muerte como posibilidad inmediata. La muerte nos hace libres: si piensas que mañana te puedes morir, hoy tienes que ser feliz.
-¿Y nacer? ¿La forma de nacer condiciona a las personas?
-Sí. Nosotros no hacemos partos sin dolor, hacemos nacimientos sin violencia. El tránsito del parto es poco trascendente, sea natural, vaginal, en el agua, cesárea, lo fundamental es la acogida de la madre con el bebé, su relación con él y la lactancia inmediata. Yo digo que si los niños no tienen bastante teta, siempre estarán colgados de una teta. Si el bebé no tiene satisfacción emocional suficiente con su madre, será un dependiente emocional toda su vida, la salud del individuo adulto se genera en el primer año de vida. Algo tan simple como que la madre tenga grietas en el pezón le transmite al bebé sensación de placer al mamar y de dolor de la madre, con lo cual entra en una contradicción profunda que le puede dar cólicos lactantes, ser luego malos comedores y arrastrar procesos de culpa. En ese primer año de cuna, el bebé aprende más que en el resto de su vida.
- ¿Y eso que dicen de que hay que dejarlos llorar en la cuna y no cogerlos, para educarlos?
-Eso es una bestialidad.
-¿Cómo llevar a los niños al psiquiatra cuando fracasan en el cole? Ahora lo hacen, ¿sabe?
-Lo sé. Pero la solución es cambiar radicalmente el sistema escolar: no les interesa absolutamente nada lo que están aprendiendo. Se aburren en el colegio y en casa sus padres no están nunca, y si están no se ocupan de ellos. Hay una confusión de autoridad, los niños no tienen ese criterio. Para mí la función es un poco la madre lo tierno, el padre lo duro, la madre es dentro y el padre fuera; el padre corta el cordón umbilical, pone en contacto al niño con el mundo, le dice "esto está duro y hay que echarle huevos al asunto". Su función es darle criterios de realidad, mientras que la madre se los da de ternura. Pero los padres delegan sus funciones. Antes las recogía la Iglesia, ahora la escuela. Y así vamos.
-¿Y las familias monoparentales? Muchas mujeres quieren criar sin un hombre al lado.
-Yo lo propondría, siempre y cuando se asociaran cuatro o cinco mujeres para tener cuatro o cinco hijos, ordenadamente: tetas para todos y crianza colectiva, es perfecto. Sería una constitución familiar mayor que la de un hombre y una mujer: en el primer año de vida del bebé se da el máximo de separación de parejas, con el niño se acaba el romanticismo y viene el problema.
-Con su manera de pensar, ¿cómo le dejan seguir trabajando, con la derechización disparada de nuestra Comunitat?
-La derecha también aborta.
-Acabemos por el principio, ¿las buenas intenciones del Gobierno se quedarán en agua de borrajas? Hay muchas voces en contra llamándolos asesinos.
-Siempre son los mismos, y siempre son los menos.

http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008091400_19_494670__Comunitat-Valenciana-Pere-Enguix-medicos-hemos-expropiado-poder-vida-tienen-mujeres

"Los niños educados en casa son más flexibles y sociables"


Xavier Alà Aguilar, socio fundador de la Asociación por la Libre Educación (ALE)

"Los niños educados en casa son más flexibles y sociables" IMA SANCHÍS - 15/09/2008

Tengo 45 años. Nací y vivo en Barcelona. Separado, con pareja y tres hijos de 19, 16 y 12 años que se han educado en casa. Licenciado en Filología Catalana, trabajo como profesor de secundaria. Mi política es que si a los niños se les deja, aprenden. Escoro hacia el budismo

¿Un profesor que educa a sus hijos en casa?
U Quería vivir la vida con mis hijos, eso de verlos sólo de ocho a nueve de la noche me parecía triste.

¿Qué más?
Sabía que por necesidad el sistema educativo y los currículos escolares son rígidos e inflexibles, que lo ideal es la atención individualizada y que por lo general se ha perdido la vocación de maestro.

...

¿Qué ocurre entonces?
Una lucha entre los alumnos y los profesionales de la enseñanza. Pero todo depende de lo que quieras conseguir: si quieres personas con criterio propio, la escuela no sirve para eso, pero sí para hacer personas amoldables socialmente.

Difícil elección.
La educación en familia implica asumir la educación, la formación y la instrucción de tus hijos; se trata de una educación flexible, lejos de horarios rígidos, de los cambios bruscos de materia y de la uniformidad escolar. Y hay muchas maneras de hacerlo.

Cuente.
Hay familias que siguen un sistema muy académico, haciendo horas en casa de materia de currículo que combinan con actividades fuera de casa, y otras que siguen lo que en Estados Unidos se llama el unschooling,que consiste en aprender y vivir sin los límites que impone la estructura escolar, que no es más que el reflejo de la sociedad.

¿En qué se traduce?
Es no vivir conforme a una vida que impone un horario, trabajar en algo que no te gusta para poder ganar un dinero que, a menudo, se gasta en cosas superfluas. Un niño que se educa en casa tiene más posibilidades de ir escogiendo lo que quiere hacer.

¿Qué dice la ley?
En el Reino Unido la educación en familia está aceptada y regulada, en España no está reconocida, hay un vacío legal. Si puedes demostrar que te estás ocupando de la educación de tus hijos, eso no es absentismo y, ante eso, la Administración no tiene respuesta.

¿Cuántas familias toman esta opción?
En el Reino Unido unas 25.000; en Francia, donde llevan más de 20 años, 3.000, y aquí se calcula que unas mil. Ejemplos conocidos son Mercè Rodoreda, Federica Montseny, Víctor Català y Joan Maragall, que educó a sus hijos en casa.

¿Padres con trabajos liberales?
Sin duda es una opción de vida, personas que renuncian a unas cosas en beneficio de otras y que se organizan para ello. Cada vez hay más casos de familias monoparentales.

¿Y si quieres un reconocimiento oficial de los estudios?
Tal como está la normativa española hoy, la única opción es presentarte a los 18 años a la prueba de madurez. Pero cada vez habrá más opciones, porque existe mucho fracaso escolar y muchos alumnos que se pierden por el camino. La otra opción es inscribir al niño en una escuela extranjera a distancia que pueda dar la opción de presentar un expediente de convalidación.

¿Llegan a la universidad?
Sí, algunos llegan, no es un impedimento educarse en casa, al revés, sus inclinaciones se perfilan más claramente y llegan a la universidad con más conocimiento sobre la materia escogida. Mi experiencia de 20 años como profesor de instituto es que muchos jóvenes se ven abocados a la universidad sin saber qué quieren hacer con sus vidas y que el fracaso universitario es muy alto, pero no hay estudios al respecto.

¿Y la socialización de los niños?
Ese es uno de los grandes mitos educativos, los niños educados en casa tienen un índice de socialización más elevado porque el hogar es una base desde la cual planear actividades, y se vinculan de manera mucho más libre con personas de diferentes edades y extractos culturales.

¿Son más flexibles y sociables?
Sí. Sin embargo, los niños escolarizados están muy acostumbrados a tratar con iguales y la relación con adultos suele estar más marcada por la indiferencia, y con los profesores a menudo es de manifiesta hostilidad.

¿Qué dicen los estudios?
El más reciente es el de Paula Rothermel (2002), de la Universidad de Durham, basado en 419 familias que educan en casa, con evaluaciones del desarrollo académico y psicosocial de los niños. Esos niños muestran una mayor destreza social y carencia de problemas de comportamiento, y académicamente altos niveles de logro. Los resultados en los exámenes sorprendieron incluso a los propios padres.

¿A qué se debe?
Son niños acostumbrados a tomar responsabilidades en sus familias y a motivarse ellos mismos en sus actividades diarias, y se benefician de la libertad de desarrollar las habilidades a su propio ritmo.

¿Y qué dice el estudio de la percepción de las propias familias?
Que tienen más espacio para las actividades familiares, la discusión y la espontaneidad. Valoran la unidad familiar y los padres participan más de lo que es habitual.

¿Y las peleas entre hermanos?
Entre las familias estudiadas hay pocos indicios de las rivalidades entre hermanos que frecuentemente se aceptan como algo normal, y el aprendizaje es negociado y diferenciado para cada hijo. Sin excepción, todos los padres están determinados a proveer un ambiente enriquecedor para sus hijos.





http://www.clonlara-esp.org/Los%20niños%20educados%20en%20casa%20son%20más%20flexibles%20y%20sociables.mht

LA VANGUARDIA 15 de septiembre 2008

jueves 11 de septiembre de 2008

NOSOTROS, los depredadores de la cría humana



Las lobas, las perras, las gatas, las vacas, las focas, las elefantas, las leonas, las gorilas, las ovejas, las ballenas, las yeguas, las monas, las jirafas, las zorras y las humanas tenemos algo en común: el instinto de proteger nuestra cría.

Sin embargo somos especialmente sensibles si algo se interpone entre nosotras y nuestros cachorros después del parto: por ejemplo, si alguien toca a uno de ellos impregnándolos de un olor ajeno, perdemos el olfato que los hace absolutamente reconocibles como propios. Si permanecen alejados del cuerpo materno, vamos perdiendo la urgente necesidad de cobijarlos.

Cada especie de mamíferos tiene un tiempo diferente de evolución hacia la autonomía. En reglas generales, podemos hablar de autonomía cuando la criatura está en condiciones de procurarse alimento por sus propios medios y cuando puede sobrevivir prodigándose cuidados a sí mismo sin depender de la madre. En muchos casos va a necesitar de la manada como ámbito de vida, y es la manada que va a funcionar también como protectora contra los depredadores de otras especies o de la propia.

Entre los humanos del mundo “civilizado”, pasa algo raro: Las hembras humanas no desarrollamos nuestro instinto materno de cuidado y protección, porque una vez producido el parto, tenemos prohibido oler a nuestros hijos, que son rápidamente bañados, cepillados y perfumados antes de que nos los devuelvan a nuestros brazos. Perdemos un sutil eslabón del apego con nuestros cachorros. Luego raramente estaremos bien acompañadas para que afloren nuestros instintos más arcaicos, difícilmente lograremos amamantarlos, -cosa que todas las demás mamíferas logran siempre y cuando no hayan parido en cautiverio-, muy pocas veces permaneceremos desnudas para reconocernos, y seguiremos reglas fijas ya sean filosóficas, culturales, religiosas o morales que terminarán por enterrar todo vestigio de humanidad. Si es que a esta altura podemos llamarla como tal.

El niño sobrevivirá. Cumplirá un año, dos, o tres. Seguiremos nuestras reglas en lugar de seguir nuestros instintos. Estimularemos a los niños para que se conviertan velozmente en personas autónomas. Los abandonaremos muchas horas por día. Los castigaremos. Nos enfadaremos. Visitaremos especialistas para quejarnos sobre cómo nos han defraudado estos niños que no son tan buenos como esperábamos.

A esa altura sentimos que estos niños no nos pertenecen. Esperamos que se arreglen solos, que duerman solos, que coman solos, que jueguen solos, que controlen sus esfínteres, que crezcan solos y que no molesten. Hemos dejado de “oler” eso que les sucede. No hemos aprendido el idioma de los bebés, no sabemos interpretar ni traducir lo que les pasa. Cuando estamos ausentes, o incluso cuando estamos cerca -con tal de estar tranquilos- los dejamos completamente expuestos. Entonces puede aparecer el más feroz de los lobos feroces. Ya que en realidad somos nosotros, sus más temibles depredadores.
Laura Gutman

miércoles 3 de septiembre de 2008

DILE QUE LE QUIERES ( Laura Gutman)



Dile que le quieres
Cerremos los ojos y recordemos lo más hermoso que nos han dicho nuestros padres: Princesa…rey de la casa…mi vida…eres un encanto…cariño…mi corazón…mi amor…mi cielo…qué guapo…qué listo…
¿Estamos sonriendo?

Tal vez algunos de nosotros no logremos traer estos recuerdos, y en su lugar aparezcan sin permiso otros: qué tonto eres…pues sólo sabes mentir…que si sigues así se lo diré a tu padre…eres malo…no te quiero… ¿acaso no comprendes?... ¿eres sordo?...distraída como su madre…
¿Estamos compungidos?

Lo que nuestros padres -o quienes se ocuparon de criarnos- hayan dicho, se ha constituido necesariamente en lo más sólido de nuestra identidad. Porque somos los adultos quienes nombramos cómo son las cosas. Por eso lo que decimos, es.

El niño pequeño no pone en duda lo que escucha de los mayores. Puede ser doloroso o gratificante, pero en todos los casos, la interpretación de los adultos es absolutamente certera para el niño que aprende a traducir al mundo a través del cristal de los mayores.

En este sentido, la intención con la que hablamos con los niños es importante. Si los amamos de verdad, seguramente nuestras palabras estarán cargadas de sentimientos cariñosos y suaves. Pero si estamos llenos de resentimiento, destilaremos odio aún cuando los niños no tengan nada que ver.

Es verdad que hay situaciones donde el niño se equivoca o hace algo inadecuado. Pues bien. Una cosa es conversar sobre eso que “hizo” mal, y otra cosa es que ese acto lo convierta en alguien que “es” malo. Sólo nuestro rencor puede confundir entre lo uno y lo otro. Si el niño, de tanto escuchar a sus padres diciendo lo mismo, se convence de que es malo, quedará atrapado por ese circuito donde “es” en la medida que es malo, y para ser malo, tiene que seguir haciendo todo lo que haga enfadar a sus padres. En ese punto, ha perdido toda esperanza de ser amado sin condiciones.

Para el niño “eternamente malo a ojos de sus padres”, siempre aparecerá otro individuo que actuará el personaje opuesto: “el eternamente bueno”. A veces es alguien tan cercano como el propio hermano o hermana, u otra persona muy próxima a la familia. Allí, en ese personaje, -no importa qué es lo que haga- recaerá toda la admiración y será nombrado por los padres como alguien “bueno, inteligente y listo”. Esta es la prueba fehaciente de que no se trata de lo que cada uno es o hace, sino de la necesidad de los adultos de proyectar polarizadamente, nuestros lados aceptados y nuestros lados vergonzosos en otros individuos, para no hacernos cargo de quienes somos. Y también para dividir la vida en un costado bien negro y en otro bien blanco, de modo de tener cierta sensación de claridad. Que por supuesto no es tal.

Parece que los adultos necesitamos mostrar todo lo que los niños hacen mal, cuán ineptos o torpes son, para sentirnos un poquito más inteligentes. Es una paradoja, porque al actuar de esta forma, es obvio que somos increíblemente estúpidos.

Sin embargo las cosas son más sencillas de lo que parecen. Decirles a los niños que son hermosos, amados, bienvenidos, adorados, generosos, nobles, bellos, que son la luz de nuestros ojos y la alegría de nuestro corazón; genera hijos aún más agradables, sanos, felices y bien dispuestos. Y no hay nada más placentero que convivir con niños alegres, seguros y llenos de amor. No hay ningún motivo para no prodigarles palabras repletas de colores y sueños, salvo que estemos inundados de rabia y rencor. Es posible que las palabras bonitas no aparezcan en nuestro vocabulario, porque jamás las hemos recibido en nuestra infancia. En ese caso, nos toca aprenderlas con tenacidad y voluntad. Si hacemos ese trabajo ahora, nuestros hijos -al devenir padres- no tendrán que aprender esta lección. Porque surgirán de sus entrañas con total naturalidad, las palabras más bellas y las frases más gratificantes hacia sus hijos. Y esas cadenas de palabras amorosas se perpetuarán por generaciones y generaciones, sin que nuestros nietos y bisnietos reparen en ellas, porque harán parte de su genuina manera de ser.

Parece que nuestra generación es bisagra en la evolución de la sociedad occidental. A las mujeres nos toca aprender a trabajar y lidiar con el dinero. A ser autónomas. Nos toca aprender sobre nuestra sexualidad. A re aprender a ser madres con parámetros diferentes de los de nuestras madres y abuelas. Y nos toca aprender a amar. Por eso es posible que sintamos que es un enorme desafío y además es mucho trabajo, esto de criar a los niños de un modo diferente a como hemos sido criadas. Es verdad. Es mucho trabajo. Pero se lo estamos ahorrando a nuestra descendencia. Pensemos que es una inversión a futuro con riesgo cero. De ahora en más… ¡sólo palabras de amor para nuestros hijos! Gritemos al viento que los amamos hasta el cielo. Y más alto aún. Y más y más.

Laura Gutman
www.lauragutman.com.ar

LA MUJER Y SU BEBÉ TIENEN DERECHO A...

miércoles 27 de agosto de 2008

TUS HIJOS



Tus hijos no son tus hijos

son hijos e hijas de la vida

deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti

y aunque estén contigo

no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,

pero no tus pensamientos, pues,

ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,

pero no sus almas, porque ellas,

viven en la casa del mañana,

que no pueden visitar

ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,

pero no procures hacerlos semejantes a ti

porque la vida no retrocede,

ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual, tus hijos

como flechas vivas son lanzados.

Deja que la inclinación

en tu mano de arquero

sea para la felicidad.



Khalil Gibran

jueves 7 de agosto de 2008

CASILDA RODRIGAÑEZ


ENTREVISTA DE LA REVISTA ÚNICA

Casilda Rodrigáñez Bustos
verano 2006
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Crees ¿que lo que hoy en día se espera de la mujer tiene en cuenta las necesidades de las criaturas y las suyas?
No, claro que no; la sociedad ha relegado la maternidad a un asunto doméstico y privado, y por eso en la vida profesional de la mujer, la maternidad estorba. Esto es de lo más incongruente ¡la maternidad un estorbo! ¿Y de donde salimos? Lo lógico sería que la inserción de la mujer en las relaciones sociales incluyera la maternidad. La incompatibilidad entre profesión y maternidad es un atropello a nuestra integridad.

¿Piensas que el feminismo de la igualdad ha sido un paso necesario /inevitable pero intermedio?
Necesario o inevitable, no lo sé; en cualquier caso importante. Gracias a él hemos recuperado una cuota de dignidad imprescindible; ahora las mujeres, aunque de cara a fuera tengamos que someternos a una serie de normas sociales, interiormente nos sentimos seres libres, de pleno derecho. Por eso hemos podido vivir la experiencia de la maternidad al margen del rol de esposa tradicional, del deber y del sometimiento; y hemos podido descubrir el deseo materno en nuestras entrañas y seguir su impulso.

¿Y lo que se espera de un hombre? ¿Cual sería la dirección deseable?
La función del hombre con respecto a la maternidad es la de protegerla, garantizar que a ninguna criatura le falte la madre imprescindible que le corresponde. Hoy el hombre también se encuentra en una situación contradictoria; tiene que seguir siendo un 'guerrero' en la lucha competitiva profesional y pública, pero al mismo tiempo el modelo viril tradicional se está resquebrajando, y por debajo de la armadura emerge el cuerpo masculino que también desea hacerse regazo.

¿Dirección deseable?
Todo, por poco que sea, lo que nos acerque a la recuperación de la sexualidad y de la maternidad entrañable, al consiguiente cambio en los modelos de hombre y de mujer, y a la vuelta a las comadres, las redes de apoyo entre mujeres.

¿Y las 'asignaturas pendientes'?
Tenemos pendiente recuperar una parte muy importante de nuestra sexualidad que nos quitaron hace 4-5 mil años. Hay testimonios arqueológicos e históricos de mujeres con una sexualidad autoerótica (danzas del vientre) y maternal (parir y amamantar con placer) hoy casi inexistente. La sexóloga francesa Maryse Choisy explica esta sexualidad asegurando que el útero es el centro del esqueleto erógeno de la mujer, que tiembla y late con la excitación sexual irradiando las olas del más intenso placer femenino, tal y como lo representaron las mujeres antiguas en cántaros y vasijas. El despliegue de esta sexualidad nos llevaría a parir distendiendo los músculos del útero con latidos de placer en vez de con dolorosos calambres, y en general a recuperar la verdadera maternidad guiada por el deseo físico corporal: una fuente inagotable de amor entrañable y complaciente. Sí, hay mucho que está todavía pendiente: nada menos que vencer la maldición de parir con dolor, empezar a gestar, parir y amamantar con verdadero gozo y placer; y a nacer y a criarnos con los deseos saciados. En el plano social tenemos pendiente devolver a la madre el lugar que debe ocupar en la sociedad, lo cual pondría punto final a esta civilización de guerra y fratricidio.


www.casildarodriganez.org/
foto:gettyimages

miércoles 6 de agosto de 2008

Curso de formación 08-09 MARES DOULES


CURSO DE FORMACIÓN
2008-2009

La Doula es la mujer preparada y formada para dar apoyo emocional y ayuda práctica a la mujer, durante el embarazo, el parto y el posparto, con eficacia, discreción y respeto.
La Doula ofrece un servicio de acompañamiento, con empatía y amor, a la madre y a su criatura durante todo el despertar de la maternidad.

La Associació de Mares Doules somos un colectivo de mujeres formadas –en formación no reglada- como doulas. Trabajamos al lado de profesionales de la salud para acompañar a las madres en una vivencia responsable y feliz de la maternidad. Estamos convencidas de ser conscientes en el nacimiento y crianza de nuestros hijos e hijas es un verdadero acto de amor y la mejor manera de contribuir a crear una civilización con una mayor capacidad de amar.

CALENDARIO DE FORMACIÓN DE MARES DOULES 2008-2009

10, 11 y 12 de Octubre:
EL NACIMIENTO COMO CAMINO
con Maria Luisa Becerra
viernes de 16-19:30h
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

14,15 y 16 de Noviembre:
LA VIDA FETAL, EL NACIMIENTO Y LA SALUD
con Michel Odent y Liliana Lammers
viernes, sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

13 y 14 de Diciembre:
TRABAJO PRÁCTICO DE MARE DOULA
con Clara Vergés, Imma Sàrries y Cristina Ros
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

10 y 11 de Enero:
CUIDADO DE POSPARTO con Esther Naval
NOCIONES BÁSICAS DE PEDIATRÍA con Gemma Baulies
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

14 y 15 de Febrero:
LO QUE HACEN LAS MADRES –sobre todo cuando parece que no hacen nada-
con Naomi Stadlen
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

14 y 15 de Marzo:
SUEÑO INFANTIL con Rosa Jové
EL PARADIGMA DE LAS SOCIEDADES MATERNALES con Casilda Rodrigáñez
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

25-26 de Abril:
LACTANCIA MATERNA
Por Anna Sanés
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

16-17 de Mayo:
PRUEBA DE NIVEL y REVISIÓN DE CASOS PRÁCTICOS
sábado y domingo de 10-14h y de 16-19h

13 de Junio:
NACIMIENTOS en Mares Doules!!!
Sábado de 10-14h y comida festiva -la presencia este día es totalmente voluntaria y gratuita-


Lugar donde se imparte:
Hotel Barcelona Center
C/. Balmes 103-105 (esquina Mallorca)
08008-Barcelona
Aportación económica:
Matrícula 150 €
Dos pagos de 760 € cada uno
a fecha 1 de Octubre y 1 de Febrero

Matrícula abonada por transferencia o ingreso en la cuenta
0019-0270-21-4010014382
La inscripción se formaliza a través del formulario que encontraréis en
http://maresdoules.blogia.com/


Para más información sobre la formación de Mares-doules visita http://maresdoules.blogia.com/

viernes 1 de agosto de 2008

DOULAS, expertas en maternidad


Las doulas son mujeres con gran experiencia en maternidad que apoyan a las madres para que puedan criar a sus bebés de la mejor manera posible. Se especializan en acompañarlas en el embarazo, el parto y en el posparto, ofreciéndoles apoyo emocional en todo el proceso.



No son profesionales de la sanidad, pero su tarea facilita que la relación con estos sea más satisfactoria para todas las partes.



¿Desde cuándo existen en España?

La figura de la doula apareció en EE.UU. hace unos 25 años, a raíz de un estudio que demostró que las embarazadas que contaban con el apoyo de otras mujeres con unas nociones básicas sobre el nacimiento tenían menos problemas en el parto.
En España existen desde hace diez años. En poco tiempo el número ha aumentado notablemente, ya están presentes en casi todo el país y, además, su labor empieza a ser conocida y demandada.


¿Qué hacen?


Ayudan a las madres para que el embarazo, el parto y el posparto sean experiencias plenas, saludables, llenas de gozo y satisfacción.
Las cuidan para que puedan dar a luz sin miedo, amamantar sin problemas y descansar con su bebé sin sentirse culpables por no estar haciendo otras tareas.
Las acompañan para que la crisis vital que supone la maternidad no sea deprimente.
Algunas participan en el proceso completo, pero otras se dedican únicamente al parto o al posparto. Por eso, antes de decir qué profesional nos interesa más hay que tener claro qué esperamos de ella y cuáles son nuestras necesidades reales.



Un regalo para mamá

El deseo de entender mejor los cambios propios del embarazo y el parto hace que cada vez más personas demanden la presencia y el acompañamiento de una doula ya desde el embarazo.
Y es que, contar con este apoyo es todo un regalo para la embarazada o la madre reciente. Muchas futuras mamás tienen miedos concretos, o no demasiado definidos: algunas buscan un tipo de parto en particular y necesitan que alguien les recuerde con frecuencia que son capaces de conseguir aquello que desean. La doula está ahí para ayudarles a lograrlo.


¿Cómo ayudan en el parto?

Estudios científicos demuestran que el acompañamiento de la doula facilita el proceso del parto: las contracciones duelen menos y se soportan mejor y hay menos necesidad de intervenir y de tener que utilizar fórceps o hacer una cesárea.
Para conseguirlo, la doula anima a la madre, refuerza su confianza y la ayuda a escucharse a sí misma y a elegir la mejor opción en cada momento.
Además, con todo su conocimiento logra que el parto sea menos estresante para el padre: le permite relajarse, decidir hasta qué punto quiere estar presente y le ayuda a acompañar a la parturienta de la mejor manera.


¿Y en el posparto?

Se encarga de cuidar a la madre para que pueda dedicarse en cuerpo y alma a su bebé. En los días que siguen al parto, llega a casa para asegurarse de que todo va bien y hace lo necesario para que el mundo siga funcionando mientras la mamá se dedica a su pequeño.
A veces se convierte en el paño de lágrimas y escucha a la madre que atraviesa una tormenta hormonal y emocional importante, y se asegura de conseguir que duerma lo suficiente y se alimente como es debido.
Toda una infinidad de tareas de lo más variadas con un solo objetivo: que la madre no sienta en ningún momento que no es capaz de seguir adelante.


¿Cómo convertirse en una?

No existe titulación oficial para ser doula. La mayoría son madres o mujeres que desean ayudar a otras madres y que combinan su experiencia personal con la formación adquirida en la lactancia, el parto y la psicología perinatal en distintos cursos.
Su especialidad es el respeto a la fisiología del parto y el conocimiento de las necesidades emocionales de la maternidad.


¿Cuánto cuesta su atención?

El precio varía de una doula a otra y también de unas provincias a otras. Además, no todas las doulas dan los mismos servicios (las hay de embarazo, parto y posparto, de parto y de posparto). Algunas asociaciones, como Mares Doules, sí tienen un precio unitario por algunos servicios concretos, como el de posparto (300 € con 14 horas de visita).


Artículo de Nuria Otero Tomera, Pedagoga, orientadora familiar y doula.

Revista Ser padres hoy
foto: gettyimages

martes 29 de julio de 2008

LA IGUALDAD MAL ENTENDIDA (Por Isabel Fdez. del Castillo)



Dice la ministra Fernández de la Vega que reincorporarse al trabajo después de seis semanas de baja maternal (a propósito de la decisión de la ministra de Defensa) es "un modelo a seguir". Y yo me pregunto: ¿desde qué punto de vista? Psicológicamente, y, más aún, en los primeros tiempos, el vínculo madre-bebé no es igual que el vínculo padre-bebé. Para nada. Aunque sea políticamente incorrectísimo. Lo siento.

Eso sin mencionar el pequeño detalle de la lactancia materna, que debería ser una prioridad de salud pública. Cuando estamos ante un tema de la trascendencia de la maternidad, es importante encontrar otro lenguaje para hablar de la igualdad hombre-mujer, ya que si se hace en unos términos tan lineales y reduccionistas, corremos el riesgo de dejar fuera de la ecuación al bebé, cuyas necesidades -por lo que se ve- al sistema le importan bien poco.

Tener en cuenta las necesidades del bebé no significa dar un paso atrás, significa tener a todos en cuenta, incluido al eslabón más débil, el más necesitado, el que no se puede defender.

Los países más avanzados en materia de derechos de la mujer y de la infancia son también aquellos en los que la mujer juega un papel más activo, tanto social como políticamente. Suecia, por ejemplo, tiene 64 semanas de baja maternal; Noruega, 52; Dinamarca 50; Finlandia, 44. Estos países han comprobado que invertir en promoción de salud -física y mental- acaba por resultar más lógico, más justo... y a la larga más económico. Esos países sí son un modelo a seguir.

En el polo opuesto tenemos a Estados Unidos, donde la baja maternal como tal no existe. Casualmente, EE UU es también el país que vive más a la defensiva, el más violento del mundo, un país donde las escuelas se han visto obligadas a instalar detectores de armas. Hoy se sabe que el vínculo madre-hijo es el sustrato de la misma capacidad de amar, de convivir. Apoyarlo o no tiene una profunda trascendencia social.

No, señora Fernández de la Vega, volver a trabajar a las seis semanas de ser madre no es un modelo a seguir, es una elección personal sobre la que no opino. Pero recomendarlo públicamente... me parece que es no entender nada, y es utilizar a una ministra en concreto para dar una imagen de modernidad falsa y muy mal encaminada.

El País
http://www.elpais.com/articulo/opinion/igualdad/mal/entendida/elpepiopi/20080527elpepiopi_7/Tes

jueves 24 de julio de 2008

CELOS ENTRE HERMANOS ( artículo de Laura Gutman)



Con el test de embarazo en nuestras manos, y preparándonos mentalmente para la llegada de un nuevo hijo, apenas el niño llora pensamos: "Está celoso". Si se niega a comer: "Está celoso". Si está cansando y tiene un berrinche: "Está celoso". Si nos extraña tras la jornada de trabajo: "Está celoso".

Que la llegada de un hermano va a producir obligatoriamente una cascada de celos en los hermanos mayores es un prejuicio inventado, sostenido y afianzado por los adultos. Es una creencia compartida, y de tanto repetirla sólo se nos ocurre que al niño le sucede "eso" y no pensamos en otras posibilidades.

Basta pasear por las calles embarazada y acompañada por un niño de dos o tres años para que cualquier persona se acerque a decirle "pobrecito", dándole a entender que va a ser destronado de su supuesto reinado. Es un pensamiento tan común entre adultos que nos acomodamos en esa idea y, frente a algún síntoma o demanda delniño, no se nos ocurre reflexionar más allá.



PRIMERAS DUDAS
Con frecuencia nos sucede a la mujeres que, embarazadas por segunda vez, tenemos la sensación y el temor de que no podremos amar a "otro" tan profundamente como amamos a nuestro hijo ya nacido. Es tal la potencia del amor, la vivencia completamente nueva desde que somos madres, que creemos que será irrepetible tamaña intensidad. Sin embargo, el corazón de las madres no se divide, sino que se multiplica con cada hijo que nace.

TEMORES DESPLAZADOS
Lo comprobamos en cuanto nace el segundo hijo y el amor se instala con la naturalidad y el derroche de antaño. Una vez que hemos comprobado que no hay peligro, que podemos amar a dos hijos, luego a tres o a cuatro... desplazamos ese temor a nuestros propios hijos: suponemos que ellos no podrán amar a otro. Y que la presencia de un hermano pequeño necesariamente será en detrimento de no sabemos bien qué, pero que lo vivirán como un hecho negativo. Así lo decidimos.

A partir de ese momento, cualquier actitud molesta del niño, cualquier berrinche, llanto, enfermedad, mal humor, demanda, enfado, insastisfacción o inquietud la juzgaremos con la muletilla bien conocida por todos: "lo que le pasa es que está celoso". Y de ese modo, ya no nos molestaremos en averiguar qué es lo que necesita el niño en ese momento en particular. Simplemente daremos por hecho que, en presencia de un hermanito en casa, indefectiblemente aparecerán los celos. Sin embargo, no es necesariamente así.

Resulta que ese mismo niño, mucho antes de la presencia de otro bebé en casa, también manifestaba sus inquietudes o necesidades, con mayor o menor suerte a la hora de ser respondido. Es importante tener en cuenta si antes del embarazo o nacimiento del hermanito, el niño o la niña mayor manifestaba síntomas parecidos. Veremos que en muchos casos su actitud no ha variado demasiado. Hay algo que necesita y que merece ser averiguado.



NO ES TAN FÁCIL
La mayoría de los adultos creemos estar dando a nuestros hijos todo cuanto necesitan. Sin embargo, la vida les resulta difícil aun en tiempos de tecnología y confort. Tienen gran cantidad de juguetes, ordenadores, juegos electrónicos... pero pasan la mayor parte del día solos, frente a la pantalla de la televisión, rodeados de adultos que exigen que se lo coman todo, se porten bien, hagan sus deberes, no molesten, se queden quietos y sean educados. La vida cotidiana de los niños pequeños modernos no suele ser demasiado encantadora. Eso es lo que quizás tendremos que atender: las necsidades concretas de cada niño.

Una vez que nace el hermano menor, acomodamos el pensamiento generalizado de que ahora dejará de ser el rey o la reina de la casa. El tema es que los niños no son ni reyes ni príncipes, no tienen vida de soberanos, sino que por el contrario tienen vidas bastante difíciles, enredados en sus propios mundos emocionales muy lejos del mundo de los demás. Raramente pueden contar con los adultos, no saben explicar lo que les está sucediendo y son generalmente juzgados por sus llantos, tristezas o angustias, recibiendo a cambio incomprensión. Hay pocos niños verdaderamente colmados viviendo dentro de familias armoniosas, en las que circula el amor y el diálogo en abundante gratitud.

MIRAR MÁS ALLÁ
Si en la mayoría de los casos estamos alejados del mundo interno de nuestros niños, si no nos ocupamos de averiguar, preguntar, acompañarlos y ayudarlos en sus búsquedas personales, será fácil que nosotros atribuyamos cualquer gesto de incomodidad a los supuestos celos hacia el hermano menor.

Si elevamos el pensamiento, admitiremos que no hay nada más maravilloso que el nacimiento de un hermano, que es el ser más par, más cercano, más "hermanado" que tendremos a lo largo de toda la vida. Y si los padres decidimos tener más hijos para amarlos, lo lógico es compartir ese fin con nuestros hijos ya nacidos para ampliar y aumentar nuestro campo de amor.

AMOR COMPARTIDO
¿Por qué estarían celosos? Nuestros hijos aprenderán a amar a sus hermanos si los incluimos en el mismo circuito de amor y dicha. Si demostramos la felicidad por la nueva presencia, si participamos todos en los cuidados del más pequeño, si respondemos a las demandas y necesidades específicas de los niños mayores y, muy especialmente, si esos niños mayores están acostumbrados a ser mirados y escuchados genuinamente por sus padres, no pueden existir los celos. Porque en esos casos no hay nada que el bebé pueda quitar al mayor. Cuando circula la generosidad y la comprensión entre unos y otros, cuando las palabras suavizan y explican los sentimientos confusos, cuando hay respeto por las necesidades de cada uno; un nuevo miembro de la familia sólo puede enriquecer las vivencias y las experiencias cotidianas de todos nosotros, incluidos los niños.

QUÉ NECESITA
Cuando nuestro hijo mayor pide algo "imposible de satisfacer" -y por lo tanto creemos que no tiene razón y que lo que le ocurre, simplemente, es que está celoso- podríamos dedicar luego un momento para permanecer con él y bucear juntos en su interior, tratando de averiguar si necesita más presencia de un adulto, si no le gusta la escuela, si está cansado, si extraña a un amigo, si pasa demasiado tiempo sin actividades lúdicas. Claro que no es fácil estar con varias pequeños a la vez. Y no es necesariamente la madre quien tiene que satisfacer todas las necesidades de cada niño. Pero esas necesidades sí merecen ser reconocidas como importantes. Después podremos determinar qué otra persona allegada puede acompañarle.

Cuando cada niño encuentre palabras para nombrar lo que desea, cuando cada niño sepa que cuenta con su madre, su padre u otro adulto que lo escucha y lo comprende, cuando cada niño obtenga un lugar donde desplegar sus inquietudes, no habrá motivos para estar celoso, por más bebés que sigan naciendo en esa familia. Los bebés que nacen no despiertan celos en los hermanos mayores. Sólo muestran necesidades emocionales que ya existían antes de su nacimiento.

ANTE EL DESCONCIERTO
Si las personas mayores decimos "está celoso" ante cada reclamo, el niño terminará por creerlo, aumentando el desconcierto hacia sus propias sensaciones y sintiéndose desvalido y sin recursos para enfrentar su desazón. El niño no está celoso. El niño tiene necesidades y merece ser escuchado y asistido.

Los celos entre hermanos son un invento de los adultos. Y sólo aparaecen cuando nosotros no somos capaces de satisfacer las necesidades genuinas de cada niño. No es verdad que un niño desee estar en el lugar del otro. En absoluto. Cada uno desea ser uno mismo, siempre y cuando reciba la atención y la satisfacción de sus necesidades emocionales mínimas.

CARIÑO DE IDA Y VUELTA
Los niños son naturalmente generosos cuando forman parte de un territorio amoroso para convivir. Y están ávidos por ayudarnos, ser útiles, facilitarnos la vida y ser amados por esos bebés que llegan al mundo para admirarlos. No hay mojor sonrisa que la que un hermano mayor puede robar a su hermano menor cuando éste aún es bebé.

CUANDO UNO SIEMPRE RECIBE
*En primer lugar, revisemos cómo hermos distribuido los roles dentro de nuestra familia.

*Observemos si hemos creado bandos de "buenos" y "malos" entre los adultos.

*Tratemos de comprender cómo empiezan este tipo de escenas antes de que el niño lastimado se nos acerque llorando.

*Entendamos que los celos no tienen nada que ver y que estamos poniendo rótulos a situaciones que no hemos logrado comprender en su totalidad.

*Si no sabemos cómo desarmar las dinámicas donde un niño pega a su hermano, pidamos ayuda.




SI TODOS OPINAN QUE ESTÁ CELOSO
*Expliquemos a nuestro hijo que estamos orgullosos de él, por cómo es capaz de cuidar al pequeño, de avisarnos cuando llora, alcanzarnos los pañales o explicarnos qué le sucede al bebé cuando nosotros no logramos decodificar sus reclamos.

*Digamos a los demás que nuestro hijo está feliz por la llegada de su hermano, y gritemos a los cuatro vientos que es sumamente bondadoso con el pequeño, así el niño se sentirá reconocido en nuestras palabaras y estará preparado para seguir sintiendo dicha y alaegría en su corazón.

*Nombremos el cansancio, el hastío o el aburrimiento que obligan al niño a perder la paciencia. Entonces él sabrá que sabemos y comprendemos lo que le sucede, aunque no podamos ayudarlo en ese preciso momento.


revista El mundo de tu bebé (nº 183).
FOTOS: gettyimages

miércoles 23 de julio de 2008

De parto...




Se le hinchan los pies,
el cuarto mes, le pesa en el vientre
a esa muchacha en flor
por la que anduvo el amor
regalando cimientes.

Si la viese usted,
mirándose feliz al espejo
palpándose el perfil
y trenzando mil nombres
en dos sexos.

A su manera floreció por primavera
para dar gracias al sol y perfumar la vereda.

A su piel de satén
le sienta bien salir de paseo,
salpicar en niñez en la dejadez
de su balanceo.

Si la viese usted,
frente al café, jugando rayuela,
al atardecer es que a las cinco
su ayer vuelve de la escuela.

Y a su manera volvió al caballo y al carro,
al muñeco de cartón y a los pucheros de barro.

Si la viese usted,
cantándose canciones de cuna
como un cascabel
que acunase un clavel
en un rayo de luna.

Corre lagarto, pon otra cama en el cuarto
empapelarlo de azul y en agosto de parto

De parto...

Joan Manel Serrat

jueves 17 de julio de 2008

Salimos en la revista "Ser padres" de agosto!


Pues eso, que ya ha salido el reportaje "20, 30, 40... años, Edades para ser madre" en el que participamos hace unos meses. Os transcribo nuestra parte ;)

JUDIT TORRES ROJAS, 25 AÑOS
madre de Unax, de dos años y embarazada. (Girona)

"La buena educación no depende de la edad de los padres"

Judit tiene 25 años. Una edad tan redonda como la barriga en la que se esconde su segundo hijo, que llegará con el otoño. Ya es mamá de Unax, un precioso niño al que tuvo con 23 años. Judit ha encontrado en la maternidad su vocación. Tanto, que dedica todo su tiempo a su hijo y al bebé que está por llegar. Tanto, que ha decidido hacer de la maternidad su profesión: acaba de terminar su formación como doula. Y cree que la mejor edad para tener un hijo es la que cada madre siente dentro de sí.

Yo siempre quise ser madre joven, quizá porque mi madre me tuvo a los 20 años y tenemos una relación muy especial, con mucha complicidad: es mi confidente, me apoya, me comprende...


La pareja de Judit comparte la crianza de su hijo y las ilusiones de la joven mamá. Cuando nació Unax, su papá tenia 30 años.
El día que me hice el test de embarazo, él no podía parar de repetir "¡Vamos a ser padres!" Tenía tanto miedo, y al mismo tiempo tanta ilusión como yo
, recuerda con una sonrisa.

Hace algunos años, tener hijos a la edad de Judit era lo más normal en España. Hoy, sin embargo, casos como el suyo resultan llamativos y llevan, en no pocas ocasiones, a situaciones divertidas:
En alguna ocasión, al entrar en una tienda con mi hijo y mi madre, las dependientas han creído que el niño era de ella. También recuerdo alguna mirada desafortunada a mi tripa y seguidamente una expresión de pena, de "pobrecita, tan joven...". La gente cree que por el hecho de tener veintipico te has quedado embarazada sin desearlo
, reflexiona esta joven doula.

Suele decirse que los padres jóvenes malcrían a sus hijos, pero Judit no está de acuerdo en absoluto con ese prejuicio:
La buena o mala educación no depende de la edad de los padres, sino del nivel de consciencia y compromiso con el que asuman la paternidad. Aunque hoy en día, parece que educar a toque de silbato y dejarles llorar es darles una buena educación. Falta cariño, atención, tiempo, paciencia. Hoy a los niños se les respeta poco, y eso no es un problema que dependa de la edad de los padres sino de la sociedad que hemos montado, que no es apta para niños
, denuncia esta joven mamá.

No cree que las madres más jóvenes tengan necesariamente más inseguridades ni miedos en la crianza de sus hijos. El temor, según Judit, no tiene edad:
Qué madre, independientemente de los años que tenga, no se pregunta si lo está haciendo bien, no se plantea en qué se ha equivocado hoy y cómo puede hacerlo para no repetir ese error mañana. Todas las madres tienen algún temor, sienten inseguridad sobre su modo de crianza, porque todas se preocupan por sus hijos.

Judit opina que esa preocupación es necesaria.
De algún modo, eso nos hace crecer como madres. Es necesario hacer a diario un repaso de "la madre que he sido" e ir intentando que cada día se parezca más a "la madre que mi hijo necesita"
.

Reportaje de Ángel Suanzes
Revista "Ser padres"
Foto de Pep Iglesias ( http://www.iglesies.com/pep/ )